El Vaticano da un fuerte giro en el control de sus finanzas

Las finanzas del Vaticano inician una nueva era con el “motu proprio” (iniciativa personal), firmado por el Papa Francisco, que revoluciona el estatuto de la Autoridad para la Información Financiera (AIF) de la Santa Sede, reforzando su independencia y sustrayéndola a las interferencias y las luchas por el poder que han arruinado el prestigio del IOR, el banco del Papa, y la Administración del Patrimonio de la Santa Sede. La AIF tendrá en el futuro un presidente laico y no un cardenal, como era la tradición.

Estos son dos pulmones por los que respiran miles de millones de euros y dólares que se manejan desde el Vaticano. Para garantizar la mejor transparencia a la nueva era, fue designada la famosa sociedad internacional de auditoría Ernst & Young, de matriz norteamericana, que tendrá la misión de controlar los procesos administrativos de la Autoridad Financiera, verificar las actividades económicas y dar los debidos consejos.

Esta sociedad se agrega al trabajo que realiza con mucho éxito desde mayo un equipo de 25 especialistas del Promontory Financial Group, que practica una estricta auditoría del IOR, el Instituto para las Obras de Religión, el banco del Papa.

El IOR ha sido el escenario de las luchas más feroces, que hicieron brotar el escándalo “Vatileaks” de difusión ilegal de documentos guardados en los aposentos pontificios, robados por el mayordomo del hoy papa emérito Benedicto XVI, Paolo Giordano, que fue arrestado y recibió un castigo muy leve. Joseph Ratzinger renunció al papado en febrero cuando los escándalos en la Curia arreciaban y el pontífice no parecía en condiciones de controlarlos.

La reorganización de la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia, y una operación de cirugía mayor para hacer transparentes las turbias finanzas vaticanas, han sido dos objetivos inmediatos de las “reformas radicales” que ha iniciado el Papa argentino.

El “motu proprio” que pone en marcha hoy los nuevos mecanismos de control es el resultado de un trabajo realizado en pocos meses, con el aporte de una “comisión referente” que nombró Francisco.

En el IOR ha sido publicado por primera vez un balance. Los técnicos de Promontory han cerrado 900 de las casi 19 mil cuentas corrientes por sospechas de actividades “non sanctas”.

Promontory ha sido también contratado para completar los nuevos escenarios financieros y sus técnicos están verificando los balances, las cuentas y los movimientos de la Administración del Patrimonio que representa la gobernación de la Ciudad del Vaticano. Allí también se han producido escándalos serios y las verificaciones están a mitad de camino. Pero el remodelamiento impuesto por Francisco descabeza los poderes sectarios y conspiradores que han albergado demasiados años en la Curia en los sectores financieros.

El Papa se presentará con los deberes hechos ante el grupo de ocho cardenales de los cinco continentes que lo aconsejan y lo ayudan a gobernar la Iglesia. Ellos fueron puntales en la elección de Jorge Bergoglio el 13 de marzo. En octubre se reunieron tres días con Francisco y volverán a encontrarse para tratar los óptimos resultados en el control de las finanzas y otros grandes temas de la Iglesia en los primeros días de diciembre.

Clarin.com.ar

Written by

Este es un canal online creado para unir a los latinos que viven en los EUA y el Mundo.

No hay comentarios.

Leave a Reply

Message